Alimentos Transgénicos. ¿nos estamos envenenando?

Alimentos transgénicos? Estamos seguro que en alguna ocasión ya sea por conocidos, medios de comunicación o Internet te has tropezado con este término. ¿sabes realmente que es lo que son y como podrían afectar estos a nuestra salud?

Un transgénico u Organismo Modificado Genéticamente (OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. La manipulación genética consiste en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el de otro. Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España lleva genes de bacterias, para producir una sustancia insecticida. Y la patata  o papa transgénica aprobada en marzo de 2010, lleva un gen que podría anular el efecto de ciertos antibióticos.

guia transgenicosSu diferencia con las técnicas tradicionales, es que se consigue crear seres vivos que no existían en la naturaleza.  En la actualidad y debido a la fuerte controversia, está llevando a muchas empresas a eliminar de sus productos los transgénicos,  ya que numerosos estudios científicos han determinado que el uso de los mismos provoca consecuencias negativas casi sobre cualquier ser vivo. Otros, principalmente los fabricantes y distribuidores de los mismos, los defienden de forma contundente como Monsanto y defensores de la biotecnología.

De todos los países de la Unión Europea sólo en España se cultivan terrenos con este tipo de productos de forma comercial con propiedades insecticidas. En el resto de los países europeos, también existe su cultivo, aunque estos sólo en terrenos destinado a labores de experimentación.

Son múltiples los congresos, convenciones, mesas redondas que imparten numerosos expertos sobre la conveniencia y o no del uso de transgénicos para la elaboración de productos, aunque no existe de forma determinante una decisión y opinión consensuada entre los diversos países y políticos que los pongan de acuerdo sobre sus beneficios o perjuicios.

Los productos que se distribuyan en la Union Europea y lleven transgénicos en su composición, lo deben indicar en el envase o etiqueta del mismo, aunque en la realidad no todos cumplen esa normativa.

Principalmente el maíz y la soja son los principales cultivos transgénicos, pero de estos dependen un 60% o más el resto de productos.

Maíz: harina, almidón*, aceite, sémola, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150), grits.

Soja: harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se ‘esconden’ detrás de la denominación aceites/grasas vegetales), emulgentes (lecitina–E322), mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471),  ácidos grasos.

Cabe destacar que existe el llamado “almidón modificado”, su nombre no tiene que ver con los transgénicos sino con una transformación físico-química.

La relación de productos que contiene alguno de los ingredientes anteriormente nombrados, podemos encontrarlos en las etiquetas de muchos de ellos. Estos podemos adquirir en gran parte de los supermercados conocidos, y distribuidos por toda la geografía nacional.

Por otra parte, algunos piensos de animales, también están elaborados con transgénicos  y las autoridades exigen el que en el etiquetado de los mismos aparezca claramente mencionado.

Y por último no se sabe si la leche, los huevos o la carne provienen de animales alimentados con transgénicos, ya que la legislación no obliga a etiquetar el producto final, lo que implica que similar efecto, podría tener en la salud de quienes los consuman.

La asociación GreenPeace elabora de forma anual un documento sobre las compañías y empresas que emplean tanto en la distribución de productos como en la elaboración de los mismos, ingredientes de origen transgénico. Alguna de estas empresas cuando se ven en esta guía y la información publicada en ella no es correcta se ponen en contacto con Greenpeace para corregir los datos, otras no, por lo que se supone que las diversas investigaciones realizadas por laboratorios independientes han encontrado transgénicos en los productos estudiados. Esta lista incluye a empresas (con marcas de productos propios), como a productos de marcas reconocidas tanto a nivel nacional como internacional.

La guía nombrada anteriormente podemos encontrar en este enlace, en la web de Greenpeace, con el nombre de “Guía Roja y Verde de alimentos transgénicos”.

Conclusión: Si un producto es transgénico, y debido a la incertidumbre sobre sus efectos en la salud, lo mejor es cambiar de marca o de empresa que los distribuye por otras, que promueven un proceso natural de elaboración.